La abominación de la desolación en Fátima Con respecto al llamado congreso interreligioso que bajo el título insolente “El Presente del Hombre – El Futuro de Dios”, que tuvo lugar en el Santuario de Fátima del 10 al 12 de octubre de 2003, la prensa portuguesa atribuyó al Rector del Santuario de Fátima, Mons. Guerra, la siguiente declaración: “El futuro de Fátima, o de la adoración de Dios y de Su Madre en este santo Santuario, debe pasar por la creación de un lugar donde las diferentes religiones puedan mezclarse. El diálogo interreligioso en Portugal, y en la Iglesia Católica aún está en una fase embrionaria, pero el Santuario de Fátima no es indiferente de este hecho y ya está abierto a ser un lugar de vocación universalista”. Algunas reflexiones, por el Padre Nicholas Gruner, S.T.L, S.T.D. (Cand.) ______________________________________________________________________ La declaración arriba mencionada se atribuye al rector del Santuario de Fátima, Monseñor Guerra, y él aún no respondió a los pedidos para que admita o niegue que esas palabras son suyas. En cualquier caso, el tema de la conferencia, en conjunto, fue presentado en la edición del 24 de octubre de Notícias de Fátima, el periódico local que tiene acceso directo a la información oficial del Santuario. Los titulares de la conferencia consignan: “El Santuario [de Fátima] se abre al pluralismo religioso” y “Santuario para diferentes credos”. El mismo periódico admite que “por primera vez” ministros de la Iglesia Anglicana “fueron invitados oficialmente a venir a Fátima,” junto con “ordodoxos, hinduístas, budistas y musulmanes”. También citó la satisfacción de Mons. Guerra al decir que esta colorida reunión de diferentes religiones es “un primer paso. Nosotros estamos como los ingenieros en Portugal, quienes comenzaron por examinar las estructuras del los puentes para ver si son confiables en el futuro”. ¿Un primer paso hacia qué? ¿Un puente para qué? Claramente, un primer paso y un puente hacia un santuario “interreligioso” en Fátima. Cuando los fieles católicos entraron en escena y protestaron por la cuestión y por las aparentes tendencias de ese congreso, Guerra los calificó de “anticuados, estrechos de mente, fanáticos extremistas y provocadores”. Hablé con un sacerdote amigo sobre la abominación que estaba siendo aparentemente preparada en el Santuario de Fátima, y su primera reacción al leer la información de prensa fue que debía ser una broma, que la información debía ser una parodia de lo mal que andan las cosas hoy en la Iglesia. Pero es cierto. Eso apareció en varios artículos en la prensa secular, y también parece que en el propio periódico oficial del Santuario de Fátima, A Voz de Fátima, el 13 de noviembre de 2003. En primer lugar, A Voz de Fátima no dejó de atribuir a Mons. Guerra la cita con la que comienzo esta reflexiones, aunque habían transcurrido 13 días de la afirmación atribuida a Guerra, a causa de la que recibió protestas de todo el mundo, incluyendo por Internet. A Voz de Fátima muestra en primera plana la misma fotografía publicada el 24 de octubre por Notícias de Fátima: un clérigo anglicano y otro ortodoxo caminando juntos como parte de una larga, formal procesión “interreligiosa” de “representantes” de diferentes religiones. Esta procesión fue desde la capilla original construída en el lugar de las apariciones hasta la basílica en honor de Nuestra Señora de Fátima. Esta, en realidad, que fue una de las más grandes procesiones de este año, tuvo lugar en el mes del Santo Rosario y del aniversario y del Milagro del Sol. http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf 1 El simbolismo no pudo ser más claro: las diferentes religiones son bienvenidas y tratadas como iguales en una procesión en el preciso lugar donde Nuestra Señora llamó a la conversión de Rusia y de todo el mundo a la Fe Católica. La abominación con que amenaza este “congreso” de religiones también fue confirmada por relatos de testigos oculares, tales como el de John Vennari, quien estuvo presente en el congreso y escuchó con sus propios oídos la herejía y la apostasía pronunciadas por el Padre Dupuis, el aplauso y otras señales de aprobación dadas por el rector del santuario y los otros altos dignatarios entre la audiencia, incluyendo al Nuncio Papal, como también al responsable vaticano de la Comisión Pontificia para la promoción de la unidad religiosa, Arzobispo Fitzgerald. Como dije, Mons. Guerra no respondió a los varios pedidos de que negara las declaraciones que le atribuyeron las informaciones de prensa. El Vaticano está tratando de distanciarse del suceso, a causa del agravio que causó alrededor del mundo. Despúes que regresó a Roma, el Arzobispo Fitzgerald declaró que el congreso “fue apenas ‘parte de una reflexión en curso’ sobre la ‘dimensión interreligiosa’ del santuario en la Iglesia y en el mundo moderno”, pero “allí no hubo ninguna conclusión práctica”1 Ninguna “conclusión práctica” – todavía. Pero, al menos, hasta la fecha en que se escriben estas reflexiones (diciembre 1º de 2003), ninguna autoridad de la Iglesia ha rechazado categóricamente toda la idea de un santuario interreligioso en Fátima, con el ultraje que esto significa. Ninguna autoridad de la Iglesia declaró públicamente que Mons. Guerra no dijo lo que se le menciona haber declarado – que el Santuario debe convertirse en un lugar donde las diferentes religiones pudieran mezclarse. Ninguna autoridad vaticana repudió la precisa idea contenida en la afirmación atribuída a Guerra. Ni siquiera el própio periódico del Santuario publicó una negativa, a mas de un mes del “congreso”, y semanas después de los comentarios atribuídos a Guerra que la prensa ventiló y se publicaron alrededor del mundo por Internet. Ahora, Mons. Guerra no hubiera hecho tales declaraciones sin contar con poderosos respaldos dentro del aparato vaticano. El no es un tonto imprudente. El supo que sus declaraciones serían bien recibidas por representantes del Vaticano presentes en el “congreso”, quienes también aplaudieron las herejías interreligiosas del Padre Dupuis, propaladas en su alocución en el mismo congreso. (ver “¿Fátima se convierte en Santuario Interreligioso? Un relato de alguien que estuvo allí,” por John Vennari en esta edición). Tal vez el aparato vaticano ahora está tratando de desinflar el globo de ensayo que lanzó Guerra. Pero el globo de ensayo fue lanzado, claramente, para ver como reaccionarían los católicos. Los inspiradores de la nueva religión que estan imponiendo sobre nosotros en nombre del Vaticano II – hombres que ya no tienen la Fe Católica de nuestros padres – ahora saben que la reacción de los buenos católicos no puede ser fácilmente descuidada. Estos hombres de la nueva religión necesitan lanzar sus globos de ensayo para ver que pueden lograr en la hora presente y cuanto deberán esperar para otra jornada. Si esto no funciona, el globo de ensayo debe ser bajado y ellos continúan pretendiendo ser católicos. El mismo hecho que ellos lanzan estos globos de ensayo de la nueva religión, muestra que ellos ya no tienen la Fe. Nosotros debemos decirles que sabemos lo que ellos están tramando. Nosotros debemos dar pasos positivos para hacer que la amenazada abominación nunca ocurra en ningún tiempo. 2 http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf La Abominación de la Desolación El profeta Daniel en el Antiguo Testamento, y el mismo Jesús en el Nuevo Testamento, predijeron que en un tiempo futuro habría una “Abominación de la Desolación” en el lugar santo. Como lo advirtió Nuestro Señor, ese hecho señalaría la proximidad de un gran castigo: “Cuando viereis, pues, la abominable desolación predecida por el profeta Daniel en el lugar santo (el que leyere entienda), entonces los que estén en Judea huyan a los montes; el que esté en el terrado no baje a tomar nada de su casa, el que esté en el campo no vuelva atrás en busca del manto. ¡Ay de las que críen en aquellos días! Orad para que vuestra huida no tenga lugar en invierno ni en sábado. Porque habrá entonces una gran tribulación cual no la hubo desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá, y, si no se acortaran los días aquellos días, nadie se salvaría; más por amor de los elegidos se acortarán los días aquellos.” (Mt. 24:15-22) Por lo tanto, es cuestión de revelación divina que en algún tiempo futuro Dios permitirá al diablo y a sus seguidores profanar un lugar santo dedicado al Unico Dios Verdadero, a la Santísima Trinidad, al Creador del Cielo y de la tierra. Dios permitirá esta profanación por un breve período. Y no será una pequeña profanación, si podemos llamarla así, sino que será una muy grave – la peor profanación posible, la profanación que Nuestro Señor, refiriéndose al profeta Daniel, llamó “la Abominación de la Desolación”. Si lo que ahora está planeado para Fátima, no es la Abominación de la Desolación predecida por Nuestro Señor, es al menos un presagio de aquella última profanación. Sería una muy grave abominación infligida a un santuario – un lugar santo elegido, consagrado y santificado por la misma presencia física del cuerpo glorificado de Nuestra Señora en Fátima. Señalemos antes que nada que la aparición de Nuestra Señora en Fátima en 1917 no fue, como pretenden los modernistas, meramente una imágen en las mentes de los tres niños, Francisco, Jacinta y Lucía. No, fue la visita de Nuestra Señora en Su verdadero cuerpo físico – el cuerpo glorificado de la Santísima Virgen María – el mismo cuerpo que fue llevado a los Cielos en la Asunción después del fin de Su vida terrenal. Fue el cuerpo glorificado de María Inmaculada que volvió a la tierra y estuvo de pie sobre la encina en Fátima. Y si, Ella se posó en ese árbol. Nosotros lo sabemos porque la gente de la multitud relató haber visto el árbol curvado como si alguien estuviera parado sobre él. Ese alguien era la Santísima Virgen María. El milagro no fue que los niños pudieran verla, sino que la gente que no pudo verla, vió el arbol curvado. Y un número de ellos vió el vehículo sagrado en el que Ella llegó el 13 de setiembre de 1917. Nosotros estamos hablando, entonces, del sito de Fátima santificado por la presencia física de la Gloriosa Madre de Dios. Y Fátima no es el único lugar en el mundo. Otro ejemplo de un lugar santificado por la presencia física de Nuestra Señora es Zaragoza, España, a donde el Papa Juan Pablo II hizo un peregrinación. En el Siglo I, cuando Santiago el Mayor estaba predicando el Evangelio en España, en lo que es hoy 3 http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf Zaragoza, se sintió muy desalentado por los pobres resultados que obtenía. La Santísima Virgen María, quien aún no había ascendido a los Cielos y vivía en Tierra Santa, se bilocó2 en Zaragoza – se sabe que santos como el Padre Pío se bilocaron – apareciendo ante Santiago sobre un pilar para hablar con él y alentarlo en ese momento de tristeza. Al presente, el pilar en el que Ella estuvo de pie todavía existe, rodeado por una gran basílica. El pilar en si mide más de una milla de altura, oculto en tierra excepto los últimos 10 pies/3 metros. Si Dios considera el sito en el que Nuestra Señora estuvo de pie en Zaragoza como un lugar tan santo que lo preservó completamente intacto e incólume hasta el presente, El seguramente pretende preservar intacto e incólume, como suelo santo, el lugar en que Ella se apareció en Fátima. Otro lugar santificado por la presencia física de Nuestra Señora se encuentra en Loreto, Italia. En 1294 a.D, los ángeles llevaron a Loreto, desde Tierra Santa, la Santa Casa donde el Arcángel Gabriel se apareció a la Santísima Virgen María, y donde Ella dió Su libre consentimiento para ser la Madre del Salvador. Los ángeles hicieron eso para preservar la Santa Casa de la profanación de los invasores musulmanes. Esa misma Santa Casa es hoy reverenciada como un lugar sacro, que es parte del patrimonio del Estado Vaticano, bajo directo control papal, como es San Pedro en Roma. Ahora, tener un lugar santificado por la presencia física de la Madre de Dios y deshonrarlo al abrirlo al culto de falsos dioses, poniéndolo a disposición de practicantes de todo tipo de falsas religiones, es definitivamente una abominación. Sería suficientemente malo si esta abominación fuera impuesta a punta de pistola por un ejército invasor. Pero esta abominación, verdaderamente, está siendo propuesta o dejada correr por clérigos católicos, incluyendo Mons. Guerra, el Rector del Santuario de Fátima, quien anunció sus planes para esta abominación en la prensa, juntamente con su congreso sobre “El futuro de Dios”. Representantes del Vaticano y otros dignatarios de la Iglesia conocieron este ultraje, pero ninguno de ellos levantó la menor objeción contra este escándalo público. Hasta ahora, esta abominación – la profanación del Santuario de Fátima al hacerlo un lugar de culto de falsos dioses – no ha sido totalmente llevada a cabo. Sin embargo, el suelo está siendo preparado, como nosotros podemos ver por las enseñanzas heréticas y apóstatas presentadas por el Padre Dupuis en la conferencia “El futuro de Dios” en Fátima – falsas enseñanzas que fueron bien recibidas por los varios dignatarios mencionados (ver el informe de John Vennari, “¿Fátima se convierte en Santuario Interreligioso? Un relato de alguien que estuvo allí”). Estos dignatarios de la Iglesia, tanto por su connivencia, acuerdo, silencio o aplauso, señalaron que las herejías predicadas por el Padre Dupuis están igualmente reflejadas en la creación de un “nuevo santuario interreligioso en Fátima”, a menos que sean detenidos por los fieles católicos. Cometer esta abominación en cualquier lugar santo católico, sea este su parroquia católica local, una basílica, catedral o un lugar de peregrinación, sería una ofensa grave contra Dios. Pero es aún peor cometer tal abominación en un lugar santificado por la presencia misma de Su Madre, a quien el propio Cristo ama y honra de manera muy especial, reservada para Ella y solo para Ella. Tomar tan sagrado lugar y abrirlo al culto de falsas religiones es hacerlo – literalmente – un lugar de culto para el mismo demonio. Pues como enseña San Pablo, 4 http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf los dioses de la religiones paganas son demonios. Los hinduístas, los budistas, los sikhs, los animistas, todos ellos dan culto a los demonios, aún si ellos no fueran explícitamente conscientes de ello. Claramente, entonces, lo que está planeado para Fátima es una abominación de la desolación, aún si esta no fuera la Abominación de la Desolación profetizada por Nuestro Señor. La Gran Apostasía Nosotros no elegimos nacer en este tiempo, pero parece, de todo lo que podemos ver, que estamos en el tiempo del Anticristo predecido en la Sagrada Escritura. Como dijo San Pío X, solo unos pocos años antes que Nuestra Señora viniera a Fátima en su Ecíclica E Supremi: “Hay buena razón para temer menos que esta gran perversidad pueda ser, como fue, un anticipo, y tal vez el principio de estos males que están reservados para los últimos días; y que ya pueda estar en el mundo el ‘Hijo de Perdición’ de quien hablan los Apóstoles”. ¿Que diría hoy este gran Papa canonizado, cuando el mismo rector del Santuario de Fátima propone hacer un lugar de culto para los demonios? La apostasía debe ocurrir antes que venga el Anticristo, el Hijo de Perdición. Allí ellos se están preparando para instalar la Abominación de la Desolación en un lugar santo, para que el Anticristo pueda reinar el mundo con una falsa religión. A menos que los católicos de Portugal, unidos con los católicos de alrededor del mundo, se opongan vigorosamente e insistan en el rechazo de este proyecto de instalar la Abominación de la Desolación en Fátima, ellos cargarán sobre si la culpa de sus dirigentes. Como dijo la Hermana Lucía, el diablo está librando una batalla final, y aquí él incluso ha elegido el campo de batalla, el propio suelo de la Cova da Iria. El objetivo del diablo es crear la nueva religión mundial, mientras nos engaña en la creencia que la nueva religión todavía es católica. Aquellos que se oponen a esa falsa religión – y los hombres de Iglesia no están engañados con ella – serán, tal como en el tiempo de la herejía arriana en el Siglo IV, “excomulgados” y desterrados de la estructura “oficial” de la Iglesia. Ocultando el Tercer Secreto De esto debemos darnos cuenta: que estamos presenciando la batalla final del diablo; que la apostasía está a nuestro alrededor y que se extiende íncluso dentro de los muros del mismo Vaticano. Como dijo el Cardenal Ciappi: “En el Tercer Secreto está profetizado, entre otras cosas, que la gran apostasía en la Iglesia comenzará en la cima”. ¿Como podría ser de otra manera, si es allí donde el diablo debe incursionar si la profecía de la Escritura sobre una Gran Apostasía en la Iglesia se está cumpliendo? El 26 de junio de 2000, el Cardenal Ratzinger y Mons. Bertone nos engañaron cuando nos dijeron que el visión del “Obispo vestido de blanco” que era asesinado “es” el Tercer Secreto. No, a lo sumo solo es una parte del Tercer Secreto. Partes aún más importantes del Secreto nos están siendo ocultadas. El Tercer Secreto es la predicción de la apostasía en la Iglesia, comenzando por la cima, en el Vaticano. Ahora nosotros lo vemos bastante abiertamente con este globo de ensayo, lanzado por Mons. Guerra, quien sugiere que Fátima debe convertirse en un santuario para todas las religiones. http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf 5 Altos dignatarios de la Iglesia tienen el texto verdadero del Tercer Secreto en sus manos. Incluso la Madre Angélica dijo que ella cree que aún no hemos recibido todo el Tercer Secreto, y afirmó su sospecha en la televisión nacional ante millones de televidentes. ¿Por qué ciertos dignatarios vaticanos continúan ocultando el resto del Tercer Secreto – el texto del que explica la visión del “Obispo vestido de blanco” que es ejecutado por una banda de soldados en las afueras de una ciudad medio en ruinas llena de cadáveres? Ellos saben que en ese texto Nuestra Señora está denunciando, en esencia, sus acciones y sus planes, que han llevado a esta devastación. Ellos saben por las mismas palabras del Secreto que es conveniente para ellos usurpar el poder y la autoridad que no les pertenece a ellos mientras aún puedan. Ellos rechazan permitir a los fieles – para quienes fue transmitido el Secreto – conocer lo que contine. Ellos son como los hombres en la cumbre del gobierno de los Estados Unidos quienes habían descifrado el código japonés y supieron que el ataque a Pearl Habor era inminente, pero ocultaron la información.3 ¿Por qué hicieron eso? Porque ellos quisieron que ocurriera el ataque, ellos quisieron una provocación que justificara una guerra, y por lo tanto ellos no quisieron que armáramos nuestras defensas a tiempo. Igualmente, los hombres que conocen el contenido del Tercer Secreto saben que este profetiza un ataque contra la Fe – un ataque en el que ellos mismos están participando – y ellos no quieren que nosotros, advertidos por esa información, podamos defendernos de ellos. Ellos quieren mostrarse, como los hombres en el gobierno de EE.UU. en el tiempo de Pearl Harbor, como defensores del reino, mientras traicionan su sagrado deber. Pero como Dios advirtió al profeta Ezequiel, “Te he señalado como vigía en los muros de la ciudad, y si tu no gritas cuando veas que el enemigo está por atacar, Yo te haré a ti, Ezequiel, responsable por la muerte de todos tus súbditos”. La misma palabra obispo deriva del griego, vigía. Los Obispos, como el vigía Ezequiel, serán responsables ante Dios por no alertarnos del avance del enemigo. Es importante para nosotros reclamar que el Papa, sin importar las consecuencias en términos temporales, revele todo el contenido del Tercer Secreto. Pues la Abominación de la Desolación anuncia la venida del Anticristo, y el mismo Juan Pablo II vinculó el Mensaje de Fátima al libro del Apocalipsis, advirtiéndonos de evitar la cola del dragón, que barre un tercio de las almas consagradas de la Iglesia de su alta posición, al servicio del diablo y las arroja al infierno. El Papa sabe algo sobre el Mensaje de Fátima en sus partes no publicadas. Incluso a él le ha sido impedido publicar abiertamente el texto oculto, dándonos solo pistas de su contenido. Los católicos tienen derecho a conocer las verdaderas palabras del plan de batalla que la Santísima Virgen quiso que nosotros fieles católicos conocieramos. Pues eso es el Tercer Secreto: inteligencia vital sobre la batalla final del diablo y como va a ser ganada por la Iglesia. Aquellos que están ocultando el texto del Secreto deben publicarlo al mundo, para que nosotros podamos conocer exáctamente lo que debemos hacer, exáctamente quienes son los apóstatas, exáctamente como hacer frente a la presente crisis en la Iglesia. Todo esto explicado a nosotros, sin duda, en términos simples que los fieles pueden comprender y sobre los que deben meditar. http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf 6 Nadie puede estar obligado por ningún juramento a ocultar el texto del Secreto – ni la Hermana Lucía, ni el Papa, ni los Cardenales, ni ninguno que haya leído el Tercer Secreto, cualquiera fuera su jerarquía. Ningún juramento puede pasar por encima de lo que Dios ha confiado a la Iglesia para nuestro bien. El Secreto debe ser revelado en su totalidad. El bien común lo demanda. La seguridad de la Iglesia, la seguridad del mundo, la salvación de las almas lo reclaman. En la parte interpretativa del Tercer Secreto, que el Vaticano nos ha permitido conocer, un Papa, miembros de la jerarquía y un vasto número de laicos, se ven siendo asesinados en las afueras de una ciudad medio en ruinas. El Papa es visto caminando con dificultad sobre cadáveres, en camino hacia su propia muerte. Nosotros tenemos derecho, dado por Dios mismo, a saber por qué ocurre esto en el futuro, y lo que podemos hacer para evitarlo o minimizarlo. ¿Que deberíamos hacer los católicos? Y ahora, en octubre y noviembre de 2003, ellos están tratando de enterrar no solo el Tercer Secreto y el Mensaje de Fátima como un todo, sino Fátima misma como un santuario católico al profanarlo, al alejar a los fieles que saben lo que es Fátima, haciendo imposible ir allí si el lugar está profanado. Al mismo tiempo, ellos están usando este lugar santo como un instrumento para entrampar a los incautos, a los irreflexivos, a los demasiado confiados, en su apostasía que presentan como Fe Católica. Esa es la naturaleza diabólica de la cosa. Ellos no solo están tratando de enterrar el Mensaje de Fátima, ellos están tratando de enterrar Fátima como santuario católico. Los católicos no deberían, no podrían aceptar llamados a una falsa obediencia en esta cuestión. Ellos deben rechazar cualquier pretensión de los líderes religiosos a este respecto – incluso el Papa mismo debería aprobar esta abominación – que pida un silencio obsequioso frente a tan grave mal. Los católicos no deben pensar que porque los sacerdotes o los Arzobispos o los Cardenales que representan al Vaticano, aplaudan o guarden silencio ante esta abominación, se pueda concluir que esta pueda ser aceptable a Dios. Los católicos deben ser sacudidos vigorosamente. Muchos católicos se han vuelto espiritualmente letárgicos, y su letargo y debilidad en la Fe los ha desgastado hasta el punto de la muerte espiritual. Ellos deben rezar pidiendo vigor espiritual, fervor espiritual, vitalidad espiritual, luz espiritual, para no decaer con el resto de sus hermanos en este tiempo de apostasía. Pues la Escritura nos advierte que los ciegos, seguidores de guías ciegos, caerán en el abismo del infierno. Ellos deben darse cuenta que estamos alcanzando el punto profetizado en la Sagrada Escritura – el tiempo en que una influencia engañosa será arrojada entre los miembros de la Iglesia porque ellos no aman la verdad (II Tes. 2:6-12). Nosotros estamos en el punto en que los elegidos serán engañados (Mt. 24:24) si fuera posible, y debemos recordar la admonición de Nuestro Señor de procurar entrar por la puerta angosta, porque ancho es el camino que lleva a la perdición. Nosotros no podemos estar en comunión con aquellos que hacen del Santuario de Fátima un templo para la idolatría pagana. No queremos ninguna comunión con tal gente. Queremos comunión con la Iglesia Católica de todos los tiempos, no con la iglesia falsificada que el rector del Santuario de Fátima, y los otros como él están tratando de erigir en su lugar. 7 http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf Sobre el rector, Mons. Guerra, nosotros no debemos aceptar nada sino su inmediata renuncia. No importa si el Obispo de Fátima lo apoya. No importa si el Patriarca de Listoa lo apoya. No importa quien lo apoya – aún si fueran todos los obispos del mundo. El rector debe renunciar ahora. El pueblo portugués y los peregrinos a Fátima no deben dar un Euro para ninguna colecta para el Santuario mientras Mons. Guerra esté allí. Ellos no deben apoyar o asistir a ninguna Misa que él celebre o concelebre. Con el dinero que usted no done al Santuario de Fátima, apoye a los verdaderos católicos a promover la adoración al Verdadero Dios y procure librar a las almas de la esclavitud a los falsos dioses por su conversión a la única religión verdadera. El rector no debe ser admitido en el suelo santo de Fátima. El tiene que irse. El tiene que renunciar a su cargo. El tiene que dejar Fátima y terminar cualquier relación allí, cualquiera sea. Por lo que hizo, el debería ser desterrado de Portugal y excluído del Vaticano. ¿Que eso parece extremo? No, eso es lo debido por esa ofensa. Y nosotros tenemos un precedente. Cuando el rector del sagrado santuario de Guadalupe negó por la radio en 1955 que Nuestra Señora no apareció allí, el pueblo mexicano, dándose cuenta de su indignidad, insistió en su renuncia y salida del país. Aunque los obispos de México y otros fueron es su apoyo, el pueblo no escuchó nada de ellos, no importó lo que dijeron. Ellos sabían que él no era digno de su oficio y pidieron su destitución inmediata. Ellos no le hicieron donaciones, y protestaron públicamente sin cesar hasta que fue finalmente removido. Incluso eso es demasiado bueno para el rector de Fátima. ¿Que hicieron los santos? San Juan Gualberto nos da un ejemplo: él dijo directamente al pueblo de Florencia que un obispo corrupto de ese tiempo había comprado su cargo. San Juan Gualberto probó por un milagro que su testimonio contra el obispo era verdadero y el mismo pueblo arrojó al obispo corrupto de Florencia. Eso es lo que hace falta hacer con Mons. Guerra. Eso depende del pueblo. Como dijo la Hermana Lucía, nosotros no debemos esperar que el llamado a penitencia venga del Santo Padre. No esperar que el llamado a penitencia venga de los obispos o de las ordenes religiosas. Corresponde a cada uno de nosotros formarnos espiritualmente y ayudar a aquellos que Dios ha puesto en nuestros caminos. (ver: “Los últimos tiempos del mundo”, en esta edición). Estamos en el tiempo del gran castigo, el peor de todos los castigos: el del clero en los altos cargo en Fátima y en el Vaticano apostatando y llevando incontables almas con ellos. El mismo Papa se refirió a la cola del dragón arrastrando las almas consagradas en su sermón en Fátima en mayo de 2000, diciéndonos lo que pensó que podía sobre el Tercer Secreto. No tener nada que ver con estos prelados derribados por la cola del dragón. Nosotros ahora vemos sus frutos ante nuestros propios ojos: ellos declaran que van a tomar un santuario católico, un lugar santo católico, y a convertirlo en un lugar para el culto de los demonios. Si no nos agraviamos por esta abominación, entonces no hay algo malo solo en los que nos agravian, hay algo malo en nosotros. http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf 8 Es por eso que necesitamos la santa ira. “Airarse no es pecado,” dice la Sagrada Escritura. Nosotros debemos airarnos por esto, y debemos oponernos a esto con todos los medios a nuestra disposición. No podemos aceptarlo tibiamente, o seremos vomitados por la boca de Nuestro Señor. Nosotros seremos católicos tibios si no hacemos nada por esto. Y como la Santa Biblia nos enseña, Jesús nos advirtió que “mas porque eres tibio, y no eres caliente ni frío, estoy para vomitarte de mi boca”. (Apoc. 3:16) En el Antiguo Testamento, Finés vió un alto miembro de su propia religión honrar a una deidad pagana realizando actos de idolatría, incluyendo incluso actos impuros con una mujer en homenage a su falso dios. Cuando Finés vió esta prostitución espiritual y el efecto que estaba teniendo sobre su pueblo, tomó una lanza y corrió tras ellos. Y desde ese momento, Dios cesó el azote entre los hijos afligidos de Israel, porque el gran sacrilegio había terminado por la lanza. Finés tomó medidas de acción directa matando a los profanadores del santo culto de Dios, y Dios recompensó esa defensa del Primer Mandamiento salvando al pueblo de Israel. El nombre de Finés es conservado con reverencia hasta el presente a causa de su recto celo y de su ira en defensa del culto del único verdadero Dios (ver Números 25:6-13) No recomiendo tal violencia hoy, pues hay otros medios de evitar la abominación que está amenazando en Fátima. Pero el ejemplo del Antiguo Testamento nos enseña cuan seria es esta abominación a los ojos de Dios. Seamos entonces, en espíritu, como los Macabeos del Antiguo Testamento, quienes no apoyaron la profanación de su santuario, la profanación de la religión que Dios les dió. Ellos pelearían mas bien con las armas físicas pues ese era el único camino para detener la profanación. Nosotros debemos emular el mismo vigor, el mismo celo por la salvación, por la defensa de nuestros santuario católicos y por la defensa de Fátima, donde fue dado al mundo el mensaje profético para nuestro tiempo. Trayendo la prostitución de la idolatría pagana al santuario, los perpetradores de esta abominación no prostituyen sus meros cuerpos físicos, pero sí sus propias almas, lo cual es inmensamente peor. Nosotros no necesitamos esperar de los obispos, de los Cardenales, o del Papa para denunciar esta abominación. Es nuestra obligación ponernos de pié y denunciarla ahora, lo hagan o no el Papa y los Cardenales. Ellos tienen sus obligaciones ante Dios y ante la Iglesia, pero nosotros también: la obligación de levantarnos y objetar, en público y en privado. Por nuestra sagrada Confirmación nosotros somos confirmados como soldados de Cristo. Como soldados de la Iglesia Militante, nosotros debemos defender los santuarios católicos por las acciones y por las palabras. Nosotros debemos denunciar la actividad criminal de estos intrusos. Siguiendo el ejemplo del mismo Señor, podríamos incluso echarlos con látigos, si eso fuera necesario. Pues estos ladrones son peores que el hato de ladrones que el Señor expulsó del templo. Aquí nosotros estamos tratando con un hato de ladrones que robarían el templo mismo, el mismo Santuario de Fátima, para entregarlo a la idolatría pagana. Rezar y hacer reparación Junto con estas acciones, nosotros deberíamos rezar y hacer reparación. Las oraciones de Nuestra Señora y las que el Arcángel enseñó a los niños en Fátima son una buena lección para nosotros. Una de las primeras oraciones que Ella les ensenó fue: http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf 9 “Oh Santísima Trinidad, yo os adoro, Dios mío, Dios mío, yo os amo en el Santísimo Sacramento”. Lo primero que ella les enseñó fué a adorar a la Santísima Trinidad. Hay solo un Dios, que es la Santísima Trinidad: Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. Por lo tanto, todas las religiones no-cristianas dan culto a falsos dioses. Eso significa musulmanes, judíos, paganos y toda clase de cultos a los falsos dioses. En la segunda oración que el Angel enseñó a rezar a los niños: “Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo os adoro profundamente ,y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación por todas las blasfemias, ultrajes e indiferencias con que El mismo es ofendido. Y por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de los pobres pecadores”. El primer acto de culto a Dios es adorar al verdadero Dios, el solo Dios, el Unico Dios. No debemos tener ningún falso dios ante nosotros. No debemos adorar falsos dioses de ninguna clase. Ni podemos prestar en ningún lugar nuestros lugares de culto a la adoración de falsos dioses. No podemos permitir a otros violar el Primer Mandamiento en nuestros santuarios. Si está a nuestro alcance detenerlos, debemos hacerlo. “Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo os adoro profundamente”. Los videntes de Fátima rezaron esta oración durante horas frente al Santísimo Sacramento. Y el Santísimo Sacramento solo se encuentra en la Iglesia Católica. Ninguna religión protestante tiene el Santísimo Sacramento. Los ortodoxos tienen el Santísimo Sacramento, pero no legítimamente porque ellos están en cisma con el Papa de Roma. Las religiones que no adoran a Dios en el Santísimo Sacramento no tienen lugar en nuestros santuarios. “Oh Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo os adoro profundamente ,y os ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo”. Nosotros no podemos permitir que esta abominación planeada para Fátima ocurra allí o en cualquier otro lugar donde el Dios Sacratísimo está presente en el Santísimo Sacramento. Las palabras del rector de Fátima – objetivamente hablando, yo no juzgo su corazón – son nada menos que cismáticias a primera vista. Su declaración que Fátima debe ser un lugar de culto para los idólatras paganos – que no niega como una cita atribuida a él – lo separa de la Iglesia, de la unidad de Fe y de creencia, de la unidad de culto. Nosotros debemos ofrecer a Dios actos de reparación. El acto de reparación más eficáz es ofrecer a Dios el Santísimo Sacramento, el preciosísimo Cuerpo y Sangre, Alma y Divinidad de Jesucristo, presente en todos los tabernáculos del mundo, en reparación por este ultraje y todos los otros ultrajes contra Jesús en el Santísimo Sacramento. 10 http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf El acto siguiente es ofrendar los infinitos méritos del Inmaculado Corazón de María por la conversión de los pobres pecadores. El Angel enseñó a los niños a rezar por aquellos que no adoran al verdadero Dios, que no creen en el verdadero Dios, que no esperan en el verdadero Dios y que no aman al verdadero Dios. Nosotros debemos rezar por las conversiones. Nosotros debemos rezar por todos, en primer lugar, por el clero, que por su indiferencia, su indolencia, su falta de vigor, falta de oración, falta de celo, y por su falsa obediencia y falsa humildad, han permitido tal ultraje, que incluso fue anticipado, como un globo de ensayo, en relación con el congreso en Fátima. La misma sugestión pública de, o “reflexión” sobre – para usar la palabra del Arzobispo Fitzgerald – esta abominación en un pecado grave. También debemos ofrecer oraciones por la conversión de los pobres pecadores que acompañan esta abominación por ignorancia o debilidad humana. Nosotros también podríamos rezar por la conversión de aquellos que han endurecido maliciosamente sus corazones al promover esta abominación. Su conversión completa requiere mayor cantidad de oración y sacrificio. Pero al menos nosotros debemos rezar, y hacer sacrificios para que ellos eviten hacer aún más daño. Deberíamos también hacer Horas Santas de Reparación, y hacer que otros hagan Horas Santas ante el Santísimo Sacramento. Y como siempre, y como pidió Nuestra Señora de Fátima, deberíamos rezar el Rosario. Nuestra Señora de Fátima pidió que rezaramos el Rosario todos los días. Ella nos urgió a rezar y hacer sacrificios por los pecadores, advirtiéndonos que muchas almas van al infierno porque ellas no tienen nadie que rece y haga sacrificios por ellas. No es suficiente rezar por ellas. Debemos rezar y también hacer sacrificios por ellas. Estas son cosas que todos nosotros podemos hacer. No necesitamos permiso del Papa o de cualquier autoridad de la Iglesia para hacer estas cosas. Podemos hacerlas por nuestra propia iniciativa, y podemos hacerlas ahora. El Angel de Fátima dijo a los niños: “Rezad conmigo. El no dijo rezad conmigo la próxima semana. El dijo hacerlo ahora. Rezando el Rosario y haciendo sacrificios Ofrecer sacrificios ahora. ¿Como podemos hacer sacrificios? Primero, como explicó el Angel de Fátima, “que todo lo que hagáis sea un sacrificio”. Algunas personas quedan asustadas porque piensan que deben usar camisas de cerda o soportar penitencias heroicas, como los niños de Fátima. Los videntes de Fátima actuaron así por la generosidad de sus corazones, después de haber visto la visión del infierno. Pero nosotros debemos al menos ofrecer los sacrificios demandados por nuestro diario deber, sin lamentarnos, sin quejarnos, sin hacer desgraciada la vida de aquellos a nuestro alrededor. Cumpliendo simplemente nuestro diario deber sin quejarnos – no solo porque nuestro jefe espera que hagamos eso, sino porque Dios espera que lo hagamos así – estamos haciendo un sacrificio. Hacer nuestro deber en espíritu de penitencia es un sacrificio que Dios espera de nosotros. Debemos cumplir nuestro diario deber por amor a Dios. Ese es el primer sacrificio que El nos pide. http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf 11 Segundo, debemos sacrificarnos evitando todas las ocasiones próximas de pecado. No debemos ponernos en ocasión de pecado – por ejemplo por malas películas, mala literatura, malas compañías – a menos que haya verdadera necesidad, no por mera conveniencia o por diversión, sino por verdadera necesidad, tal como para salvar almas. Tercero, debemos decir nuestras oraciones diarias en espíritu de sacrificio, no importa cuanta aversión podamos experimentar. Eso incluye asistir a Misa los Domingos devotamente y con atención. Eso significa también lectura espiritual, más que sentarnos inconscientemente frente al televisor, que nos indoctrina con doctrinas satánicas que vienen del mundo, de la carne y del diablo. Debemos leer libros católicos. Deberíamos meditar y hacer retiros más que impregnarnos de lo que el mundo provee a través de la televisión, las películas, libros, revistas y otras influencias del mundo. Incluso contemplar las maravillas de la naturaleza, para elevar nuestras mentes hacia la belleza y bondad del Creador, es mejor que mirar televisión. Dios creó los árboles, Dios creó la luz del sol, Dios creó el atardecer. Dios creó esas cosas para que reflexionemos sobre Su Gloria. No podemos combatir la Abominación de la Desolación de cualquier sentido si nosotros mismos estamos blasfemando. ¡Dejar de blasfemar! Dejar de usar el nombre de Dios en vano. Como dice la Sagrada Escritura (Ps. 44:8): “Amas la justicia y aborreces la iniquidad; por eso, tu Dios te ha ungido con el óleo de la alegría más que a tus compañeros”. Si nosotros somos cristianos, si nosotros somos seguidores de Cristo, debemos también amar el bien y odiar el mal. No debemos llamar mal al bien y bien al mal. (Is. 5:20) Esa es una abominación a la vista de Dios. Nosotros debemos amar al bien. Nosotros debemos odiar lo que es mal. Eso no significa que odiemos al pecador. Es más, debemos amar al pecador, como la ley de la caridad de Cristo lo demanda. Pero debemos odiar el pecado. Debemos, por lo tanto, odiar la idolatría, odiar la blasfemia. Debemos odiar la apostasía. Debemos odiar el cisma. Debemos odiar la promoción de estos males y enfrentarlos con justo odio. Debemos denunciar y sacar de nuestros santuarios a los apóstatas que están reclamando como algo propio el manto del sacerdocio católico, cuando en realidad son Judas. Y, al mismo tiempo, nosotros debemos amar la verdad y promover sin cesar en todas partes incluso el verdadero Mensaje de Fátima que los apóstatas están tratando de enterrar y haciendo que la Iglesia lo olvide. ¿Y si no actuamos? Si dejamos que eso ocurra al Santuario de Fátima – el lugar donde se apareció Nuestra Señora y santificó ese mismo suelo por Su presencia física – si ni siquiera el suelo de Fátima se conserva sacrosanto, entonces no hay razón para que mañana ellos no tomen su propia parroquia local, y permitan a los paganos dar culto a sus falsos dioses allí. Nuestro Señor dijo que “a todo el que me confesare delante de los hombres, Yo [Jesús] también le confesaré delante de mi Padre, que está en los cielos. (Ver Mat. 12 http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf 10:32-33; Mc. 8:38 y Lc. 9:26, 12:8) Este es un tiempo en que estamos llamados a atestiguar a Jesús, que verdaderamente creemos que El es Verdadero Dios y Verdadero Hombre. Ese testimonio requiere de nosotros ponernos de pié ante los sacerdotes, obispos e incluso Cardenales que quieran tomar nuestros santuarios y entregarlos a los protestantes, ortodoxos, judíos, budistas, hinduístas, animistas e idólatras de toda clase. Si nosotros no hacemos eso, entonces el Ultimo Día Nuestro Señor no nos reconocerá ante el Padre, sino que nos negará ante El. Nosotros debemos reconocerlo en esta vida, para que El nos reconozca en la próxima. Este es un tiempo en que nosotros debemos elegir los bandos. No podemos estar con Dios y con el diablo. El tiempo de elegir es este. Ninguno de nosotros puede mantenerse neutral. Cuando los comunistas quisieron tomar el poder en Polonia, en 1946, allí había una coalición gubernamental. Los comunistas pidieron solo dos cosas: primero, el control de Ministerio del Interior y del Ministerio del Ejército; segundo, que nadie denunciara o de ninguna manera hablara mal del Comunismo en el parlamento polaco. Con el silencio impuesto, y la policía y el ejército bajo su control, los comunistas solo necesitaron tres años para hacerse cargo de Polonia. Nuestra presente situación en la Iglesia es comparable con la situación en Polonia. Apenas antes del Vaticano II, la Iglesia quedó sujeta al Tratado Vaticano-Moscú, por el cual el Concilio Vaticano Segundo no denunció ni siquiera mencionó al Comunismo. Y con el tiempo, nosotros vemos los errores del Comunismo invadir no solo el Occidente, sino la Iglesia misma, que está siendo adaptada al mundo, tal como la Iglesia Ortodoxa Rusa fue adaptada al Comunismo Soviético. Incluso el Mensaje de Fátima está adaptado a la Linea del Partido del Vaticano II (ver La última batalla del diablo, cap. 8). La Línea del Partido erróneamente impuesta a la Iglesia desde el Vaticano es la del “diálogo con el mundo”, la “apertura” a las otras religiones, y el final de la condenaciones de herejía. Eso incluye silenciar toda oposición a lo que ellos están haciendo: Silenciar a la Hermana Lucía. Silenciar al Padre Alonso. Silenciar al Padre Gruner. Silenciar el Mensaje de Fátima, enterrar – en efecto – el Santuario de Fátima. Silenciar, finalmente, la misma Fe Católica. Nosotros deberíamos ponernos de pie en oposición cuanto antes. Si lo hubiéramos hecho, ellos no hubieran llegado tan lejos como llegaron. No podemos esperar más tiempo. Todos debemos ponernos de pie ahora, antes que sea demasiado tarde para la Fe Católica de millones. Debemos hablar claro en la forma que podamos. Eso incluye promover este apostolado – sus revistas, volantes, folletos, videos, grabaciones de audio, programas de radio y televisión, y su sitio web – con sus limosnas, y atrayendo hacia él la atención de otros. Es tiempo de despertar. Si no nos despertamos, nos ponemos de pie y hablamos claro, somos parte del problema, y si continuamos aprobando esta Abominación de la Desolación por nuestro silencio, Nuestro Señor nos repudiará en el último día. http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf 13 Aferrarnos a la Fe y a Fátima Y por todo esto, debemos aferrarnos a lo que Nuestra Señora de Fátima llamó “el dogma de la Fe”. Debemos aferrarnos a nuestras sagradas tradiciones. Y debemos defender a los verdaderos profetas de nuestro tiempo – antes que nadie a Nuestra Señora de Fátima, que vino a la tierra y se posó sobre la encina para afirmar al mundo en la Fe Católica de todos los tiempos. Si nos aferrarmos a estas cosas y las defendemos, y si nosotros rezamos el Rosario fervientemente todos los días, no seremos ganados por las mentiras de la gente en altos puestos, no sucumbiremos a la apostasía que se está propagando en la Iglesia en todas partes, desde arriba hasta abajo. Notas al pie 1. Catholic Times online, 18 de noviembre de 2003. 2. Este prodigio, conocido como bilocación, significa estar en dos lugares a la vez. (N. del T.) 3. Contraalmirante Robert A. Theobald, Ret., Marina de los EE.UU., The Final Secret of Pearl Harbor (Old Greenwich, Connecticut: The Devin-Adair Company, 1954). Con un prólogo del Almirante Halsey. Ver también Deirdre Manifold, Fatima and the Great Conspiracy, Buffalo, USA, 1993, pp. 123-124. ______________________________________________________________________ Pida su formulário de petición para parar “La abominación de Desolación” en Fátima. Llame a 1-716-853-1822 o HAGA “click” AQUÍ para obtener la dirección donde usted puede escribir http://www.fatima.org/span/crusader/cr75/cr75pg20.pdf 14
Revelado a la luz del legendario Tercer secreto de Fátima Portugal. La
verdadera sor Lucia de Fátima fue suplantada, por una monja afín a la masonería
y al cardenal comunista Montini, en 1957. Para que ella no pudiera decir nada
del secreto.
Pio XII, con intención de revelar El Mensaje Secreto de Fátima, (donde se
habla de la masonería eclesiástica, la infiltración del comunismo dentro del
Vaticano, el asteroide que está por caer, la tercera guerra mundial nuclear,
los demonios ángeles caídos llamados extraterrestres y el anticristo) Pio XII,
anticomunista, muere extraña y repentinamente el 9 de octubre de 1958 la
masonería eclesiástica estuvo detrás. Tampoco pudo decir nada del secreto.
A Pio XII le sucede el Papa masón Illuminati Juan XXIII, (1958-1963) quien
fue electo fuera del conclave, según consta en documentos del estado mayor de
los Estados Unidos y quién pasaré a la historia por hace el llamado para el
destructivo concilio Vaticano II. (Siguiendo instrucciones de unos demonios
extraterrestres, que se le aparecieron a él y su acompañante una noche en los
jardines, esto está documentado) Juan XXIII masón rosacruz y ocultista permitió
la invasión de obispos comunistas, marxistas y masones en todas las diócesis de
la Iglesia, en el mundo entero y hasta nuestros días. Obviamente no dijo nada
del secreto de Fátima que precisamente proveniente de la invasión de obispos
comunistas.
A Juan XXIII le sucede el Papa Paulo VI, de 1963 a 1978 a quien los masones
eclesiásticos mantienen drogado, a través de una monja, que inyectaba diario al
Papa para atender una supuesta falsa enfermedad. A la par los masones
contrataron un actor de Hollywood para suplantarlo, llamado sosia, copia casi
idéntica, puesto por la masonería illuminati del Vaticano, quien destruyo la
Misa tradicional de siempre de 1000 años, por la misa actual, NOVUS ORDO MISASE
PROTESTANTE, misal hecho por 6 protestantes y un católico en mutua
colaboración. Aunque revelaciones de nuestro Señor Jesucristo, nos dicen que la
misa aunque mutilada aún es válida, por las palabras de la transubstanciacion,
y queda comprobado por los múltiples milagros eucarísticos. Tampoco el
verdadero Paulo VI pudo decir nada del secreto de Fátima. Y el doble menos.
A Paulo VI le sucede el Papa Juan Pablo I (1978), que descubre toda una
lista de masones illuminatis a todos los nivel en la iglesia; se entera la
perversa secta masonica, de que Juan Pablo I les iba a excomulgar a toda esta
mafia y le envenenaron a tan solo 33 días de asumir su papado. Tampoco tuvo tiempo
de decir nada del secreto de Fátima.
A continuación el listado de la masonería vaticana de aquel tiempo:
http://caballerodelainmaculada.blogspot.com/…/listado-de-12…
A Juan Pablo I le sucede el Papa Juan Pablo II (1978-2005) de quién toma el
nombre de su antecesor. El Papa Juan Pablo II se dedicó al combate Espíritual y
a confrontar el comunismo tanto en el mundo como al Interior de la propia
iglesia, conocida esta idea comunista como teología de la liberación, más tarde
un ex espía ruso declararia que la teología de la liberación fue en invento de
la URSS para destruir la iglesia desde el interior. Los masones y comunistas lo
odiaban y le hacían la guerra sin cuartel, e intentaron asesinarle públicamente
en la plaza vaticana el 13 de mayo de 1981, (13 de mayo aniversario de las
apariciones de Fatima) un obispo comunista planeo junto con Ali afca su
atentado, la santísima virgen María intervino y desvío la bala. Juan Pablo II
recordó esa fecha 13 de mayo día de Fátima y mando traer el sobre que contenía
el secreto de las apariciones en Fátima, descubriendo Juan Pablo II, al leer el
secreto, que debería haber una consagración de Rusia, al inmaculado corazón de
la santísima virgen María, desde el año 1960, lo hizo este parcialmente, pero
no de Rusia, sino de la URSS y con ello logro la caida de la cortina de hierro
comunista, en toda la Europa oriental. Y la disolución de la unión de
republicas socialistas soviéticas. Más la consagración a Rusia quedó pendiente
porque decía expresamente
consagración de Rusia no de la URSS, Juan Pablo II hizo la mayor parte, le
toca a otro la consagración definitiva de Rusia. El Papa Juan Pablo II, tuvo
también la revelación que en un futuro Europa sería invadida por el islam y
esto fue en un retiro por las montañas y sus acompañantes dicen que apartir de
ese día le comenzo el parkinson. Hoy estamos viendo como se va cumpliendo esa
vision.
A Juan Pablo II le sucede, el Papá Benedicto XVI, a quien Juan Pablo II, ya
enfermo pero todavía vivo, encomienda al entonces todavía cardenal Ratzinger la
publicación definitiva y total sin restricciones del tercer secreto de Fátima,
El día anterior a la publicación el cardenal Sodano masón le dice que no lo
haga, que él será quién haga el anuncio. Ratzinger accede, y Sodano tramposamente,
cambia el sentido del mensaje, mintiendo al decir que todo se ha cumplido
cuando Juan Pablo II fue herido. FALSO pues el mensaje dice Roma será destruida
y esto aún no ocurre. Ratzinger después declaró Sodano me torció la mano y no
pude declarar nada. Cuando Ratzinger asumió el papado y se convirtió en
Benedicto XVI, Sodano nuevamente fue junto con el presidente Obama comunistas
ambos, fueron quienes urdieron el plan para que Benedicto renunciara, y cediera
su lugar al comunista Bergoglio conocido desde argentina por sus constantes
herejías, Benedicto XVI, inteligentemente y conocedor del secreto de Fátima,
cedió el obispado de Roma, más conserva como el mismo lo dijo, el papado,
que es irrenunciable, es at vitam para toda la vida. Con este acto se cumple la
parte del tercer secreto de Fátima donde dice habrá dos papas. Benedicto XVI
conocido en el Apocalipsis como el katejon, es quién detiene la aparición del
anticristo. Este es el actual Papa consagrado que está en vida, elegido por el
Espíritu Santo ( 2018). Finalmente BENEDICTO XVI ha dicho el secreto de Fátima
está por cumplirse.
La masonería después de 100 años de conspirar, logra imponer su candidato,
destructor de la iglesia, desde el interior. (13 de marzo 2013) en una elección
llena de irregularidades de hecho invalida, pues se permiten máximo 2
votaciones y fue en una tercera. La llamada mafia de San galo conspiró
ofreciendo puestos y dinero para comprar los votos faltantes. Sabemos que San
Malaquías profetizo, que el último papá bueno, sería la gloria del olivo o
Benedicto XVI, y que después vendría el antipapa, precursor del anticristo. Que
sería quien unificaría una sola religión falsa, junto a los protestantes,
budistas, islamistas y luteranos. Para ello quitará la misa, la eucaristía, la
virgen y los sacramentos, al declarar que no existe el pecado, ni el diablo, ni
el infierno. Tal como ya lo está haciendo. El papá negro profetizado, llamado
destructor de la iglesia se cumple con la elección de Bergoglio,
jesuita comunista. Es muy conocido que al superior de los jesuitas se le
conoce como el papá negro. El comunismo se infiltró en la iglesia y el papá
Paulo VI lo reconoció al decir el humo de Satanás entro en el Vaticano. Los
jesuitas, son quienes llevan la corriente comunista dentro de la iglesia, con
la teología de la liberación. Es por eso que Bergoglio jesuita comunista apoya
todo las herejías socialista como el aborto, la homosexualidad y el adulterio.
Ofende a la virgen y exalta el ateísmo.
En diciembre de 2017, Bergoglio comunista, junto con Obama también
comunista, declararon que el very chip o marca 666, que se impondrá en la mano
o frente, era una bendición, para evitar la evasión de impuestos. Esto estaba
profetizado, y Dios nos previno en APOCALIPSIS y allí dice que quien se deje poner
la marca de la bestia será condenado, junto al anticristo.
Para Bergoglio solo falta la abolición de la eucaristía, y la Proclamación
del anticristo junto a los demonios extraterrestres (de quién ya dijo que
cuando lleguen los bautizara). El vicario de lucifer, Bergoglio, a quien ya se
le contabilizan 200 herejías, pontífice de un clero falso masón. Llamada
masonería eclesiástica dará pie al quinto y último cisma o separación de la
iglesia. Por cierto Bergoglio es masón, un masón no puede ser sacerdote. Porque
los masones están
excomulgados. Y también lo será quién lo sigua después del cisma en su falsa
iglesia.
LA BESTIA SEMEJANTE A UN CORDERO
“Hijos predilectos, hoy recordáis mi segunda aparición, ocurrida en la pobre
Cova de Iria en Fátima, el 13 de junio de 1917. Ya entonces os predije lo que
estáis viviendo en estos tiempos. Os anuncié la gran lucha entre Yo, la Mujer
vestida del Sol, y el enorme Dragón Rojo que ha llevado a la humanidad a vivir
sin Dios. Os predije también el astuto y tenebroso trabajo realizado por la
Masonería, para alejaros de la observancia de la Ley de Dios y haceros de ese
modo víctimas de los pecados y de los vicios. Sobre todo, como Madre, os he
querido advertir de los grandes peligros que hoy amenazan a la Iglesia, a causa
de los muchos y diabólicos ataques que se llevan a cabo contra Ella para
destruirla. Para alcanzar este fin, a la bestia negra que sube del mar, acude
en ayuda, desde la tierra, una bestia que tiene dos cuernos, semejantes a los
de un cordero. El cordero, en la Sagrada Escritura, siempre ha sido el símbolo
del sacrificio. En la noche del Éxodo, es sacrificado un cordero y, con su
sangre, son rociados el dintel y las jambas de las casas de los hebreos, para
sustraerlos al castigo que, en cambio, alcanza a todos los egipcios. La Pascua
hebrea recuerda este hecho cada año con
la inmolación de un cordero, que es sacrificado y consumido. Sobre el
Calvario, Jesucristo se inmola por la redención de la humanidad, se hace Él
mismo nuestra Pascua y se convierte en el verdadero Cordero de Dios que quita
todos los pecados del mundo.
La bestia tiene en la cabeza dos cuernos semejantes a los del cordero. Al
símbolo del sacrificio está íntimamente unido el del Sacerdocio: los dos
cuernos. Un cubrecabeza con dos cuernos llevaba el Sumo sacerdote del Antiguo
Testamento. La Mitra, con dos cuernos, llevan los obispos de la Iglesia, para
indicar la plenitud de su Sacerdocio. La bestia negra semejante a una pantera
indica la Masonería: la bestia con dos cuernos, semejante a un cordero, indica
la Masonería infiltrada dentro de la Iglesia, es decir la masonería
Eclesiástica, que se ha difundido sobre todo entre los miembros de la
Jerarquía. Esta infiltración masónica dentro del la Iglesia, ya os ha sido
predicha por Mí en Fátima cuando os anuncié que Satanás se introduciría hasta
el vértice de la Iglesia. Si el objetivo de la masonería es el de conducir a
las almas a la perdición, llevándolas al culto de falsas divinidades, el fin de
la masonería eclesiástica, en cambio, es el de destruir a Cristo y a su
IGLESIA,
construyendo un nuevo ídolo, es decir, un falso Cristo y una falsa Iglesia.
Jesucristo es el Hijo del Dios Viviente, es el Verbo Encarnado, es Verdadero
Dios y Verdadero Hombre, puesto que une en su Persona divina la naturaleza
humana y la naturaleza divina. Jesús, en el Evangelio, ha dado de si mismo la
más completa definición, diciendo ser la Verdad, el Camino y la Vida. Jesús es
la Verdad, porque nos revela al Padre, nos dice su Palabra definitiva, lleva a
su perfecto cumplimiento toda la Revelación Divina. Jesús es la Vida, porque
nos da la misma vida divina con la Gracia merecida por Él con la Redención, e
instituye los Sacramentos como medios eficaces que comunican la Gracia.
Jesús es el Camino, que conduce al Padre por medio del Evangelio que nos ha
dado como camino a recorrer para alcanzar la salvación.
Jesús es Verdad, porque es Él –Palabra viviente- fuente y sello de toda la
Revelación Divina. Entonces la masonería eclesiástica obra para oscurecer su
Divina Palabra, por medio de interpretaciones naturales y racionales y, con el
pretexto de volverla más comprensiva y aceptada, la vacía de todo contenido
sobrenatural. Así es como se difunden los errores por todas parrtes dentro de
la misma Iglesia Católica.
A causa de la difusión de estos errores, hoy muchos se alejan de la
verdadera fe, volviendo realidad la profecía que os ha sido hecha por Mí en
Fátima –vendrán tiempos en los que muchos perderán la verdadera fe. La pérdida
de la fe es apostasía. La masonería eclesiástica actúa de una manera astuta y
diabólica, para conducir a todos a la apostasía. Jesús es Vida porque da la
Gracia. La masonería eclesiástica tiene como propósito justificar el pecado,
presentarlo no ya como un mal, sino como un valor y un bien. Por lo cual se
aconseja realizarlo como un modo de satisfacer las exigencias de la propia
naturaleza, destruyendo la raíz de la cual podría nacer el arrepentimiento y se
dice que ya no es necesario confesarlo. Fruto pernicioso de este maldito
cáncer, que se ha difundido por toda la Iglesia, es la desaparición, en todas
partes de la confesión individual. Las almas son llevadas a vivir en el pecado,
rechazando el Don de la vida que Jesús nos ha ofrecido. Jesús es el camino que
conduce al Padre por medio del Evangelio. La masonería eclesiástica favorece
las exégesis que dan de él interpretaciones racionalistas y naturales, por
medio de la aplicación de los varios géneros literarios, de manera que el mismo
queda lacerado en todas sus partes.
de los milagros y de Su resurrección y se pone en duda la divinidad misma de
Jesús y su Misión Salvífica.
Después de haber destruido al Cristo histórico, la bestia con dos cuernos,
semejante a un cordero, trata de destruir al Cristo Místico que es la Iglesia.
La Iglesia instituida por Cristo es una sola: La Santa, Católica, Apostólica,
Una, fundada sobre Pedro. Como Jesús, también la Iglesia fundada por Él, que
constituye su Cuerpo Místico, es verdad, vida y camino.
La Iglesia es verdad porque a Ella sola Jesús ha confiado la custodia, en su
integridad, de todo el depósito de la fe. Lo ha confiado a la Iglesia
Jerárquica, es decir, al Papa y a los Obispos unidos a Él.
La masonería eclesiástica trata de destruir esta realidad con el falso
ecumenismo, que lleva a la aceptación de todas las Iglesias cristianas,
afirmando que cada una de ellas posee una parte de la verdad. Cultiva el
designio de fundar una Iglesia ecuménica universal formada por la función de
todas las confesiones cristianas, entre las cuales estaría la Iglesia católica.
La Iglesia es vida porque dá la Gracia y Ella sola posee los medios eficaces
de la Gracia, que son los siete Sacramentos. Es vida especialmente porque a
Ella sola ha sido
dado el poder de generar la Eucaristía, por medio del Sacerdocio Ministerial
y Jerárquico. En la Eucaristía Jesucristo está realmente presente con su Cuerpo
Glorioso y su Divinidad. Entonces la masonería eclesiástica trata de atacar, de
muchas maneras engañosas, la piedad eclesial hacia el Sacramento de la Eucaristía.
De ésta, solo valoriza el aspecto de la Cena, tiende a minimizar su valor
sacrificial, trata de negar la presencia personal y real de Jesús en las
Hostias Consagradas. Por esto se han ido suprimiendo gradualmente todos los
signos externos que son indicativos de la fé en la presencia real de Jesús en
la Eucaristía, como las genuflexiones, las horas de adoración pública, la santa
costumbre de rodear el tabernáculo con luces y flores.
La Iglesia es camino porque conduce al Padre, por medio del Hijo, en el
Espíritu Santo, por el camino de la perfecta unidad. Como el Padre y el Hijo
son uno, así debéis ser una sola cosa entre vosotros. Jesús ha querido que su
Iglesia sea signo e instrumento de la unidad de todo el género humano. La
Iglesia logra estar unida porque ha sido fundada sobre la piedra angular de su
unidad: Pedro y el Papa que sucede al carisma de Pedro. Entonces la masonería
eclesiástica trata de destruir el fundamento de la unidad de la Iglesia con el
ataque astuto e insidioso contra el Papa.
Ella urde las tramas del disentimiento y de la contestación al Papa;
sostiene y premia a aquellos que lo vilipendian y lo desobedecen; propaga las
críticas y las oposiciones de Obispos y teólogos. De esta manera se demuele el
fundamento mismo de su unidad y asi la Iglesia es cada vez más lacerada y
dividida.
Hijos predilectos, os he invitado a consagraros a mi Corazón Inmaculado y a
entrar en este mi refugio maternal, sobre todo para ser preservados y
defendidos contra esta terrible insidia. Por esto en el acto de consagración de
mi Movimiento Yo os he solicitado renuncia a toda aspiración a ‘hacer carrera’.
Así podéis sustraeros a la más peligrosa y fuerte insidia usada por la
masonería, para asociar a su secta secreta a tantos hijos míos predilectos.
Os llevo a un gran amor a Jesús Verdad, haciéndolos valientes testimonios de
fe; a Jesús Vida, llevándolos a una gran santidad: a Jesús Camino, pidiéndoles
ser en la Vida solo Evangelio vivido y anunciado al pie de la letra.
Luego os conduzco a un gran amor a La Iglesia. Os hago amar a la
Iglesia-verdad, haciéndolos fuertes anunciadores de todas las verdades de la fe
católica, mientras os oponéis, con fuerza y coraje a todos los errores. Os hago
Ministros de la Iglesia-vida, ayudándoos a
ser Sacerdotes fieles y santos. Estad siempre disponibles a las necesidades
de las almas, prestaos con generosa abnegación al ministerio de la
Reconciliación y sed llamas ardientes de amor y de celo hacia Jesús presente en
la Eucaristía. Que en vuestras Iglesias se vuelva a tener con frecuencia la
hora de pública Adoración y reparación al santísimo Sacramento del altar. Os
transformo en testimonios de la Iglesia-camino, y os hago instrumentos
preciosos de su unidad. Por esto os he dado, como segundo compromiso de mi
Movimiento, una particular unidad con el Papa. Por medio de vuestro amor y de
vuestra fidelidad, del designio divino de la perfecta Unidad de la Iglesia
volverá a resplandecer en todo su esplendor. De este modo, a la tenebrosa
fuerza que hoy ejerce la masonería eclesiástica para destruir a Cristo y a su
Iglesia, Yo opongo el fuerte esplendor de mi ejército sacerdotal y fiel, para
que cristo sea amado por todos, escuchado y seguido, y su Iglesia sea cada vez
más amada, defendida y santificada. Sobre todo en esto resplandece la victoria
de la Mujer vestida del Sol y mi Corazón Inmaculado tiene su más luminoso
triunfo.”
Tomado del libro " A los Sacerdotes hijos predilectos de la Santísima
Virgen" 13 de junio de 1989.
Imprimatur del libro: -Arzobispado de Guadalajara, Mexico.12 de agosto
del 2011. -Arz. de Guayaquil. San Marino 29 de junio de 1995. -Card.
Sandoval, Arz. de Guadalajara. 5 de enero del 2011.
Designada astrológicamente en la Era de Acuario, el New Age fue anunciado en
el musical de rock de 1966 Hair, como una época con raíces en lo oculto y en la
«verdadera liberación de la mente» . Desafortunadamente, el ocultismo New Age
frecuentemente es tan sutil que se parece al Cristianismo, de esta forma atrae
a millones al ocultismo, que es la primera piedra angular del Movimiento de la
Nueva Era. El ocultismo va en pos del conocimiento escondido y de la
“divinidad”. La teoría de la evolución generó la creencia de que todo está
evolucionando hacia la perfección, y así, el camino del ocultismo está
disponible para todos, no sólo para los iniciados. Esta creencia llevó al
ateísmo en el Marxismo y el Humanismo secular, éste último «puso su fe en la
autoperfección». La verdad habría que encontrarse en el hombre, no en Dios, y
la «última corte de apelación» es «la razón y no una autoridad exterior», «la
verdadera liberación de la mente». El
Humanismo secular es un producto de la teoría ocultista evolucionista, que
es otra de las piedras angulares del Movimiento de la Nueva Era. Lo oculto de
la teoría de la evolución se volvió más claro con la proposición de que la
mente también evoluciona, al desarrollar sus habilidades paranormales , que son
poderes más allá de los cinco sentidos. Algunas personas son favorecidas por
Dios con estos poderes, pero el buscarlos entra dentro de lo oculto. Sin
embargo, se asume que todos pueden desarrollar «poderes síquicos» o «poderes
divinos latentes» y alcanzar la sabiduría divina o teosofía . La teosofía es
una versión del gnosticismo, es su contemporánea , pero los antiguos teosofistas
creyeron que la iluminación espiritual era privilegio de una élite . La
teosofía se volvió la tercera piedra angular del moderno Movimiento de la Nueva
Era, la cual nació cuando la Sociedad Teosófica fue fundada por la ocultista
rusa Helena Blavatsky en Nueva York, en 1875, por orden de sus «guías
espirituales» o «maestros». La sociedad tenía el objetivo de hacer que todos
pudieran alcanzar el conocimiento oculto y de sintetizar la religión, la
filosofía, la ciencia (con la evolución y otros conceptos espurios y la
sicología
sobre la base del ocultismo . Blavatsky también «buscó reconciliar a todas
las religiones bajo un sistema de verdad», «la sabiduría de los antiguos» .
Obviamente, ella deseó establecer la religión mundana de Satanás y casi tuvo
éxito: las enseñanzas de Blavatsky y de su sucesora Alice Bailey constituyen la
biblia del New Age. La teosofía toma a la evolución como su conclusión lógica,
la divinidad es para todos, todo el universo está evolucionando en su
conciencia, dirigidos por aquellos con habilidades paranormales quienes
«crearán para la Tierra un corazón y un cerebro», y elevarán a toda la materia
a la divinidad por «iniciación al conocimiento total». Esto «hace del hombre un
dios y le da a cada parte de la naturaleza la misma posibilidad» . Este es el
principio básico del ocultismo y del Movimiento de la Nueva Era o New Age, el
cual es el intento del hombre por alcanzar la «conciencia total» de Dios, para
«convertirse en un maestro todo iluminado de su planeta y de su ser» . Su corolario
es: «Existe un amplio rango de poderes (síquicos) latentes en el hombre, los
cuales pueden ser desarrollados» para atraer «conocimiento infinito»; pero son
necesarias muchas vidas y reencarnaciones para lograr esta
meta. Este corolario subraya la creencia del New Age en los Maestros
altamente evolucionados o perfectos, Hombres Sabios, o Los Hermanos Mayores de
la Humanidad quienes «tienen larga carrera» por sus vidas sucesivas. Blavatsky,
partiendo de la mitología oriental, inventó una Jerarquía de Maestros que
habitaban Venus, cuando no estaban en la Tierra. A Jesús lo consideraba un
maestro joven y en una sola reencarnación llegó a ser el Cristo. Su mayor, el
Buda, alguna vez Gautama Buda ], supuestamente reencarnó en 1977 como el
presidente de esta Jerarquía, un «hermano mayor», «que guiaba a la humanidad a
la fraternidad mundial y la paz». Llamado Maitreya, un título intercambiable
con el Cristo, Imam Mahdi, Krishna y el Mesías, ya que él «cumplía con las
expectativas de todas las religiones para su anticipado Maestro», él vivió de
incógnito en Londres, transmitiendo enseñanzas y profecías a través de voceros.
En el «Día de la Declaración», él «telepáticamente se comunicará con todos y
habrán sanaciones espontáneas», sin dejar «ninguna duda de que Él (sic) es el
Maestro del Mundo» .
Esta tontería ha tenido mayor influencia mundial a partir de aquellos
quienes sirven a la Francmasonería . La Masonería también presume estar fundada
en «sabiduría antigua», ateísmo, gnosticismo cabalístico, ocultismo, en las
religiones orientales, la evolución y la reencarnación . Posiblemente, los
masones reclutaron a Blavatsky, creyendo que las mujeres corrompidas por la
Masonería serían ideales para llevar a cabo sus metas, y así, los masones
permitieron a las mujeres integrar logias mixtas . La sucesora de Blavatsky,
Annie Besant, y muchas otras primeros oficiales de su sociedad fueron masones .
Los “Maestros” de Blavatsky no eran espíritus, sino los terrenales masones
cabalistas franceses, el liderazgo de la Sociedad Teosófica es masónica, y el
nombre alternativo tanto para esta sociedad como para la Masonería es
«Fraternidad Universal» , una “hermandad” que involucra la supresión de
distinciones con el fin de producir una sola nación, Iglesia y familia . Bailey
reveló que los preparativos del New Age fueron dirigidos por la Francmasonería
, que es la principal piedra angular del Movimiento de la Nueva Era. El
objetivo de la Masonería es producir un Nuevo
Orden Mundial por medio del «derrocamiento total de todo orden religioso y
político» producido por el Cristianismo, y «su sustitución por un nuevo estado
de las cosas» basado en el Naturalismo , esto es idéntico a lo que es el
Movimiento de la Nueva Era o New Age, el cual necesariamente es una revolución
conspirativa. Operó en secreto hasta 1975 por órdenes de los Maestros , la
adherente Marilyn Ferguson lo llamó «la segunda revolución estadounidense», la
«Conspiración de Acuario», una «red sin dirigentes trabajando para traer un
cambio radical a los Estados Unidos» . Ninguna revolución carece de líderes,
así lo refiere Donald Keys, presidente de Planetary Citizens: «Este planeta
debe ser manejado» , ¿por quién?, el artículo de David Suzuki, The Turnaround
Decade (La década de la revuelta), en la página 2 del Toronto Star del 31 de
diciembre de 1989, proveyó la respuesta, la cual está ilustrada con una balanza
en cuyo fulcro aparece la pirámide masónica blasonada con el ojo masónico y
sobre las fechas 1990-2000. En uno de los platos de la balanza está el hombre,
en el otro está la Tierra. Siguiendo la práctica de iniciación oculta masónica,
los líderes del New Age han realizado un llamalama
cia la Nueva Era o New Age. La Masonería es el «asiento de la iniciación», y
las iniciaciones luciferinas deberán ser llevadas a efecto por las logias
masónicas junto con la «revitalización» del Cristianismo . ¿Es una coincidencia
que la RENOVACIÓN, un programa para revitalizar a la Iglesia, utilice la
terminología de Bailey y promueva a las organizaciones y la ideología New Age?
La iniciación luciferina involucra «aceptar el obsequio de la plenitud de
Lucifer», el cual lo «libera» a él y a nosotros . Ahora, la Masonería sostiene
la doctrina luciferina, que data de la Edad Media, la cual dice que Satanás
creó el mundo, sufrió la “injusticia” en manos de un “poder despótico”, y que
un día recobrará su antigua gloria . El hombre se libera por sí solo de la
opresión de Dios y se une a la batalla por la liberación de Satanás al afirmar
la «centralidad y soberanía de los humanos» a través de la doctrina de la
plenitud. Esta doctrina es el fundamento de todas las creencias del New Age, y
por lo tanto, el adoptarla constituye la propia iniciación hacia el nuevo orden
en el cual el hombre es dios . La herejía del panteísmo, mezclada con humanismo.